"LA MELGA..." ES UN LIBRO-TALLER
por
Ricardo Luis Acebal
El "prolegómeno" (que NO prólogo) de este libro de 176 páginas le
insumió a su autor, Juan Cruz Cabral, la friolera de 34 de ellas. Una de las
dos acepciones de la palabra "prolegómeno" según la Real Academia Española es:
Tratado que se pone al principio de una obra o escrito, para establecer los
fundamentos generales de la materia que se ha de tratar después.
Ciertamente no es sólo una
puertita de entrada elogiosa al libro como generalmente ocurre con los
prólogos. Y no lo es porque lo que propone Fernández Panconi en este libro de
Ediciones Capiangos no es una novela o un conjunto de cuentos, sino un
verdadero aporte para que aprendamos a detectar y por lo tanto eliminar la
acción constante y devastadora de "las instancias formadoras y legitimadoras de
opinión del establishment" y de ese modo "la mezcla
hispano-originaria-africano-gringa que funda nuestra identidad cultural siga
aportando al mundo sus particularidades y sobreviva al impulso
homogeneizante del imperialismo
económico y cultural".
Por ello creo que este
libro hay que leerlo en grupo, por tramos, por ejemplo organizando un taller a
cargo de un coordinador, de funcionamiento semanal y una duración de por lo
menos un año.
Don Arturo Jauretche
calificaría a este taller que propongo de "desazonzador".
El editor (Peronismo
Militante) en la página 3 señala:
"Estamos convencidos de
que la batalla central es cultural. El gran poeta cubano, José Martí, lo dijo a
su modo, que hacemos propio:
De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace:
ganémosla a pensamiento."
En eso estamos quienes
editamos "Identidad Cultural". Remito al lector a nuestra página de apertura y
a los contenidos de todo lo que aquí publicamos.

Hugo Fernández Panconi
"INTELLIGENTZES" ABSTENERSE
Capítulos que me resulta
imposible no recomendárselos especialmente:
Página 50 "Estética del laburante":
arranca con una frase del abuelo de Panconi
(engendrado en Italia y parido en la Argentina): "El que tiene la herramienta
tiene la mitad del trabajo hecho". Ya partir de ella demuestra conceptualmente
la absoluta falsedad de la descalificadora "máxima" que siempre que pueden
sacan a relucir los tilingos intelligentzes que, aunque nacidos en nuestra
Patria al referirse a nuestros indios y/o criollos manifiestan: "acá lo que
pasa es que nadie quiere laburar".
Página 100 "Aforrismos":
Transcribo: "La civilización reproduce la barbarie,
tal como los fabricantes de medicamentos multiplican enfermos.
Nos enseñan que los
argentinos no citadinos somos ese estereotipo (el del bárbaro) y lo
naturalizamos. Los caudillos de las provincias se igualan a los mexicanos de
las películas del lejano oeste. (No es accidental, Hollywood lo hizo con Pancho
Villa entre tantos otros). Vean si no, Aballay. Un cuento del mendocino Di
Benedetto, hecho pelota, digo película por el porteño Spinner que "logra" un
western yanqui en Amaicha del Valle, Tucumán, donde los porteños son los americanos
y los provincianos, los denostados mexicanos. Nada que ver con el cuento. Di
Benedetto está muerto. ¡Menos mal!"
Página 148 "Empanadas salteñas":
Comienza en la capital de Salta, acerca de las
curaciones masivas de una señora que las hace en nombre de la Virgen del Cerro,
del absoluto desconocimiento de los miles de visitantes a esa ciudad sobre la
Historia y los grandes poetas y músicos salteños. Y mientras come unas
riquísimas empanadas recuerda cuando, con el objetivo de grabar su primer disco
un amigo suyo le hizo una lista de posibles auspiciantes de San Rafael,
Mendoza. Uno de esa lista, cuando Panconi le explicaba que la motivación de ese
disco era afirmar nuestra identidad dándole a conocer a nuestro pueblo la
riqueza de nuestros poetas y músicos, ante la falta de apoyo del Estado a la
música nacional, entre otras cosas le dijo: (todo lo que sigue a continuación
lo transcribo textualmente) No veo porqué
el Estado tendría que subvencionar, por ejemplo, a Yupanqui, si a la gente le
gusta Madonna.
Explicarle a este tipo que
el Estado imperialista (o sea EEUU.) subvenciona todos los bienes culturales
que produce porque son, además de la segunda industria en generar ingresos (la
primera es la de armamentos), una formidable herramienta de penetración
cultural; que, curiosamente o no, funciona también en tándem con los muchachos
de la industria de matar (o te seducen lavándote la identidad o te matan, y
viceversa); que el gusto se construye; que el renunciar al paisaje es social y
políticamente suicida; o cualquier otro aspecto que intentara menguar la
barbaridad pronunciada era una pérdida de tiempo.
PARA ADQUIRIR "LA MELGA Y LA ESTRELLA" DIRÍJASE A:
elpanconi@gmail.com

Si desea comenzar a conocer a Fernández Panconi como cantor y músico, le sugiero dirigirse a la sección Discos de esta misma página y entrarle a "LOS ARGENTINOS SOMOS CON GUITARRA"
Melga:
Parcela de tierra preparada y señalada para la
siembra.
Debe trazar bien su melga
quien se tenga por cantor,
porque sólo el impostor
se acomoda en toda huella.
Que elija una sola estrella
quien quiera ser sembrador...
Atahualpa Yupanqui ("El payador
perseguido")